Prologo!
Estbamos compilando el presente texto cuando la noticia nos tomo por sorpresa.
Aun es muy reciente y no salimos de nuestro asombro.!
La palabras del cardenal Tauran resuenan en nuestros odos "Girogium Marium..."
y pens, "Bergoglio!"!
La alegra fue inmensa y mayor aun cuando supimos el nombre "Francescum"!
El papa era el querido cardenal Bergoglio y como si fuera poco escoga el nombre
del poverello de Ass. Todo un signo de los tiempos y una puerta abierta a la esperanza
en el futuro de la Iglesia.
Este pequeo volumen recoge distintas intervenciones, del hoy papa Francisco,
sobre temas diversos y de gran inters. Son intervenciones de los aos 2010-2013
ya que debido a la urgencia de los tiempos, decidimos anticipar la publicacin del
presente.
Hemos respetado el lenguaje original y en ocasiones, cuando el dialecto "porte-
o" aparece menos comprensible para el lector forneo, indicado su correlatividad
al castellano.
ConÞamos en que sea til para conocer mejor el pensamiento y magisterio del
nuevo lder de la Iglesia Catlica y nos ayude a todos a ponerlo en practica.!
Paz y Bien!
Carolina Romero
Gabriel Lopez Santamara, ofs
i
CAP ê TULO 1
ABORTO
Se avanza deliberadamente en limitar y eliminar el valor supremo de la vida e
ignorar los derechos de los nios por nacer. Al hablar de una madre embarazada
hablamos de dos vidas; ambas deben ser preservadas y respetadas pues la vida es
de un valor absoluto.!
É
El aborto nunca es una solucin. Debemos escuchar, acompaar y comprender
desde nuestro lugar a Þn de salvar las dos vidas: respetar al ser humano mas peque-
o e indefenso, adoptar medidas que pueden preservar su vida, permitir su nacimiento
y luego ser creativos en la bsqueda de caminos que lo lleven a su pleno
desarrollo.!
Comunicado del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires sobre la resolucin para los Abortos no punibles en la Ciudad de Buenos
Aires (10 de septiembre de 2012)!
El derecho a la vida es el primero de los derechos humanos. Abortar es matar a
quien no puede defenderse.
Del libro Sobre el Cielo y la Tierra. Ed. Sudamericana
...cada vez que una mujer da a luz se sigue apostando a la vida y al futuro...
Card. Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires . 1 de octubre de 2012. Fiesta de Santa Teresita del Nio Jess
2
CAP ê TULO 2
ACOSTUMBRAMIENTO
Uno de los peligros mas grandes que nos acechan es el "acostumbramiento". Nos
vamos acostumbrando tanto a la vida y a todo lo que hay en ella que ya nada nos
asombra; ni lo bueno para dar gracias, ni lo malo para entristecernos verdaderamente.
Me caus asombro y perplejidad preguntarle a un conocido como estaba y
que me respondiera: "mal pero acostumbrado".!
Nos acostumbramos a levantarnos cada da como si no pudiera ser de otra manera,
nos acostumbramos a la violencia como algo infaltable en las noticias, nos
acostumbramos al paisaje habitual de pobreza y de la miseria caminando por las
calles de nuestra ciudad, nos acostumbramos a la traccin a sangre de los chicos y
las mujeres en las noches del centro cargando lo que otros tiran. Nos acostumbramos
a vivir en una ciudad paganizada en la que los chicos no saben rezar ni hacerse
la seal de la cruz.!
El acostumbramiento nos anestesia el corazn, no hay capacidad para ese
asombro que nos renueva en la esperanza, no hay lugar para el reconocimiento
del mal y poder para luchar contra el.
!
Mensaje del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires, para la Cuaresma
2012 (22 de febrero de 2012)!
3
CAP ê TULO 3
AMOR
Jess no da slo un mandamiento en el sentido ms comn de la palabra sino que
proclama la nica forma de fundar un vnculo y una comunidad que sea humanizadora:
el amor gratuito, sin reclamos, que es consistente por convicciones, que
siente y piensa a los otros como prjimos, es decir como a s mismo.
...
El amor que propone Jess es gratuito e ilimitado y por ello muchos lo consideran,
a El y su enseanza, un delirio, una locura y preÞeren conformarse con la mediocridad
ambigua sin crticas ni desafos.!
Homila del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires, durante el Tedeum
celebrado en la catedral metropolitana, el 25 de mayo de 2012!
El amor hace comn todo lo que tiene, se revela en la comunicacin. No hay fe
verdadera que no se maniÞeste en el amor, y el amor no es cristiano si no es generoso
y concreto. Un amor decididamente generoso es un signo y una invitacin a
la fe. Cuando nos hacemos cargo de las necesidades de nuestros hermanos, como
lo hizo el buen samaritano, estamos anunciando y haciendo presente el Reino.!
Mensaje del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires, para la Cuaresma
2012 (22 de febrero de 2012)
4
CAP ê TULO 4
AO DE LA FE
Este ao de la fe que transitamos es tambin la oportunidad que Dios nos regala
para crecer y madurar en el encuentro con el Seor que se hace visible en el rostro
sufriente de tantos chicos sin futuro, en la manos temblorosas de los ancianos olvidados
y en las rodillas vacilantes de tantas familias que siguen ponindole el pecho
a la vida sin encontrar quien los sostenga.!
Carta del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de buenos Aires al inicio de la Cuaresma
2013!
La fe es una gracia, un regalo de Dios. La fe slo crece y se fortalece creyendo;
en un abandono continuo en las manos de un amor que se experimenta siempre
como ms grande porque tiene su origen en Dios.
!Carta del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires por el Ao de la Fe (1
de octubre de 2012)!
Iniciar este ao de la fe es una nueva llamada a ahondar en nuestra vida esa fe
recibida. Profesar la fe con la boca implica vivirla en el corazn y mostrarla con
las obras: un testimonio y un compromiso pblico. El discpulo de Cristo, hijo de
la Iglesia, no puede pensar nunca que creer es un hecho privado.!
Cruzar el umbral de la fe nos desafa a descubrir que si bien hoy parece que reina
la muerte en sus variadas formas y que la historia se rige por la ley del ms fuerte
o astuto y si el odio y la ambicin funcionan como motores de tantas luchas humanas,
tambin estamos absolutamente convencidos de que esa triste realidad puede
cambiar y debe cambiar, decididamente porque si Dios est con nosotros quin
podra contra nosotros? (Rom. 8:31,37)!
5
Cruzar el umbral de la fe supone no sentir vergenza de tener un corazn de
nio que, porque todava cree en los imposibles, puede vivir en la esperanza.
Cruzar el umbral de la fe nos lleva a implorar para cada uno los mismos sentimientos
de Cristo Jess (Flp. 2, 5) experimentando as una manera nueva de pensar,
de comunicarnos, de mirarnos, de respetarnos, de estar en familia, de plantearnos
el futuro, de vivir el amor, y la vocacin.!
Cruzar el umbral de la fe es actuar, conÞar en la fuerza del Espritu Santo presente
en la Iglesia y que tambin se maniÞesta en los signos de los tiempos, es
acompaar el constante movimiento de la vida y de la historia sin caer en el derrotismo
paralizante de que todo tiempo pasado fue mejor; es urgencia por pensar de
nuevo, aportar de nuevo, crear de nuevo, amasando la vida con la nueva levadura
de la justicia y la santidad. (1 Cor 5:8)!
Cruzar el umbral de la fe implica tener ojos de asombro y un corazn no perezosamente
acostumbrado, capaz de reconocer que cada vez que una mujer da a
luz se sigue apostando a la vida y al futuro, que cuando cuidamos la inocencia de
los chicos garantizamos la verdad de un maana y cuando mimamos la vida entregada
de un anciano hacemos un acto de justicia y acariciamos nuestras races.!
Cruzar el umbral de la fe es el trabajo vivido con dignidad y vocacin de servicio,
con la abnegacin del que vuelve una y otra vez a empezar sin aßojarle a la vida,
como si todo lo ya hecho fuera slo un paso en el camino hacia el reino, plenitud
de vida. Es la silenciosa espera despus de la siembra cotidiana, contemplar el
fruto recogido dando gracias al Seor porque es bueno y pidiendo que no abandone
la obra de sus manos. (Sal 137)!
Cruzar el umbral de la fe exige luchar por la libertad y la convivencia aunque
el entorno claudique, en la certeza de que el Seor nos pide practicar el derecho,
amar la bondad, y caminar humildemente con nuestro Dios. (Miqueas 6:8)!
Cruzar el umbral de la fe entraa la permanente conversin de nuestras actitudes,
los modos y los tonos con los que vivimos; reformular y no emparchar o barnizar
(disimular), dar la nueva forma que imprime Jesucristo a aquello que es tocado
por su mano y su evangelio de vida, animarnos a hacer algo indito por la socie-
6
dad y por la Iglesia; porque El que est en Cristo es una nueva criatura. (2 Cor
5,17-21)!
Cruzar el umbral de la fe nos lleva a perdonar y saber arrancar una sonrisa, es
acercarse a todo aquel que vive en la periferia existencial y llamarlo por su nombre,
es cuidar las fragilidades de los ms dbiles y sostener sus rodillas vacilantes
con la certeza de que lo que hacemos por el ms pequeo de nuestros hermanos al
mismo Jess se lo estamos haciendo. (Mt. 25, 40)!
Cruzar el umbral de la fe supone celebrar la vida, dejarnos transformar porque
nos hemos hecho uno con Jess en la mesa de la eucarista celebrada en comunidad,
y de all estar con las manos y el corazn ocupados trabajando en el gran proyecto
del Reino: todo lo dems nos ser dado por aadidura. (Mt. 6.33)!
Cruzar el umbral de la fe es vivir en el espritu del Concilio y de Aparecida,
Iglesia de puertas abiertas no slo para recibir sino fundamentalmente para salir y
llenar de evangelio la calle y la vida de los hombres de nuestros tiempo.!
Cruzar el umbral de la fe para nuestra Iglesia Arquidiocesana, supone sentirnos
conÞrmados en la Misin de ser una Iglesia que vive, reza y trabaja en clave
misionera.!
Cruzar el umbral de la fe es, en deÞnitiva, aceptar la novedad de la vida del Resucitado
en nuestra pobre carne para hacerla signo de la vida nueva.!
Card. Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires. 1 de octubre de 2012. Fiesta de
Santa Teresita del Nio Jess
La experiencia de la Fe nos ubica en Experiencia del Espritu signada por la capacidad
de ponerse en camino... No hay nada ms opuesto al Espritu que instalarse,
encerrarse. Cuando no se transita por la puerta de la Fe, la puerta se cierra, la
Iglesia se encierra, el corazn se repliega y el miedo y el mal espritu "avinagran"
la Buena Noticia. Cuando el Crisma de la Fe se reseca y se pone rancio ya no es
evangelizador, ya no contagia sino que ha perdido su fragancia, constituyndose
muchas veces en causa de escndalo y de alejamiento para muchos.!
...
7
El que cree es receptor de aquella bienaventuranza que atraviesa todo el Evangelio
y que resuena a lo largo de la historia, ya en labios de Isabel: ¬Feliz de ti por
haber credo¬, ya dirigida por el mismo Jess a Toms: "Felices los que creen sin
haber visto"!
Carta del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, a los Catequistas de la
Arquidicesis (21 de agosto de 2012)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario